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domingo, enero 28, 2007

Entrevistas a Mario Bellatin y José Watanabe

La sección cultural de El Comercio publica hoy una entrevista de Francisco Melgar al narrador Mario Bellatin. Incluyo las dos primeras preguntas. "Se te considera un escritor peruano y al mismo tiempo un escritor mexicano, ¿qué es lo que te parece más significativo de esa doble nacionalidad?": "Me parece interesante porque remarca el hecho de que la escritura no tiene una nacionalidad definida. Si me preguntas por la nacionalidad a un nivel personal, te podría decir muchas cosas, pero esas cosas no tienen ninguna importancia para mi trabajo, porque lo que yo intento es que los libros hablen por sí mismos, que los textos se vuelvan autónomos, que se vuelvan textos sin autor. Entonces esta posibilidad de tener dos nacionalidades, porque es cierto que tengo dos, pero al mismo tiempo ninguna, permite que la escritura aparezca como de la nada, como no sustentada en una nacionalidad que ha sido, en mi opinión, un lastre para nuestras tradiciones literarias". "¿No crees en la existencia de una literatura nacional?": "Creo que es un invento académico para poder clasificar una serie de escrituras, y que a la larga ha hecho más daño que cualquier otra cosa. Para mí, esta segmentación a la que llevan las literaturas nacionales puede acabar impidiendo que un escritor diga lo que tiene que decir, solo por respetar una suerte de patrón o idea preconcebida con respecto a la literatura. En especial si esta persona recién comienza a escribir y todavía no se compromete con una palabra determinada".
Por otra parte, en la sección cultural de La Primera Diego Alonso Sánchez realiza una amplia y enterada entrevista al poeta José Watanabe. "La figura de José Watanabe se encuentra desde hace muchos años en uno de los sitiales más altos de la poesía peruana. Y es que desde la aparición de Álbum de familia, en 1970, sus poemarios se han establecido en un punto aparte dentro de nuestra tradición literaria, sobre todo en la referida a su generación. Así, es sabido que cada poema de Watanabe posee un control vital de las manifestaciones emocionales, esto además de la (des)acertada relación por parte de los lectores con el haiku japonés, sin duda la expresión mejor lograda de la mirada oriental del mundo que, por los senderos del budismo zen y el taoísmo, busca a la naturaleza pura y real irradiando su misterio en cada observación", señala Sánchez. A continuación, incluyo cuatro poemas breves de su reciente poemario Banderas detrás de la niebla.

ORGASMO

¿Me dejará la muerte
gritar
como ahora?


BOSQUE DE PIEDRAS

El mundo aún no alcanza
su total y cerrada dureza de piedra.
Todavía sobrevive algo que se contrae
y se distiende debajo de algunas superficies
y fluye un cierto frescor de aguas remotas
y se escuchan tejidos agonizando
entre la yerba dura de las montañas.
Pero en este borde vacilante
ya ninguna forma tiene voz para gritar.


BASHO

El estanque antiguo,
ninguna rana.
El poeta escribe con su bastón sobre la superficie.
Hace cuatro siglos que tiembla el agua.


LA JARRA

La jarra
permaneció un instante
en silencio
inclinada
como una mujer pensativa.
Luego prosiguió hasta quebrarse
en el piso
como una mujer pensativa.


En la foto: Mario Bellatin.