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viernes, abril 28, 2006

Desde el exterior: el Perú y sus estudiosos

Acaba de aparecer el volumen Desde el exterior: el Perú y sus estudiosos, editado por Luis Millones y Takahiro Kato, el cual reúne quince de las diecisiete ponencias presentadas en el Tercer Congreso Internacional de Peruanistas en el Extranjero, realizado en la Universidad de Nanzan en Nagoya, Japón, en octubre del 2005, y que congregó a estudiosos de Argentina, Chile, España, Estados Unidos, Perú, así como del país anfitrión. Valga recordar que el Primer Congreso se llevó a cabo en la Universidad de Harvard entre abril y mayo de 1999 y el Segundo Congreso se desarrolló en la Universidad de Sevilla en junio del 2004. Todos ellos organizados por la Asociación Internacional de Peruanistas, fundada en Estados Unidos en 1995.
El presente libro, dividido en cuatro secciones, incluye cinco áreas temáticas claramente delimitadas: antropología y arqueología, ciencia política, historia, y literatura. En la introducción, Millones y Kato señalan que "el interés por el Perú [por parte de Japón] se desarrolló de manera importante a partir de 1959 cuando el equipo de arqueólogos dirigidos por Seichi Izumi decidió iniciar sus investigaciones en Huánuco, en el sitio que más tarde sería conocido como el Templo de las Manos Cruzadas. Desde esa fecha arqueólogos y antropólogos japoneses han viajado regularmente al Perú para llevar a cabo sus respectivas investigaciones, trayendo consigo a sus estudiantes. Hoy ya podemos decir que una cuarta generación académica es la que está en plena actividad, sin que esto signifique el abandono de los estudiosos que llegaron en un primer momento".
En una rápida mirada (el libro lo he recibido el día de ayer) puedo mencionar el ensayo de Hiroyasu Tomoeda sobre "Inkarrí en La Habana: discurso indigenista en torno a un mito indígena", el cual gira fundamentalmente alrededor de los trabajos que respecto al tema dedicó José María Arguedas. "A lo largo de mi discusión espero que se aclare que el mito de Inkarrí arguediano también pertenece a su utopía arcaica" (167) señala Tomoeda, retomando inquietantemente la terminología vargallosiana.
Quiero destacar también los dos textos comprendidos en el rubro de ciencia política. El primero pertenece a David Scott Palmer, "Terror en el nombre de Mao: revolución y respuesta en el Perú", investigación apoyada por el Instituto de Paz de los Estados Unidos. "Pese a que el Perú enfrenta todavía muchas dificultades, el terrorismo en el nombre de Mao ya no es uno de ellos. No obstante, la continua fragilidad de los procesos y procedimientos democráticos, la erosión de la confianza de la mayoría de los peruanos respecto de su gobierno y la incapacidad de la administración Toledo para canalizar constructivamente los casi constantes movimientos de protestas locales y regionales, proporcionan un contexto en el cual podría surgir otra insurgencia, incluso quizás una encabezada por Sendero Luminoso" (221), concluye sosteniendo Scott Palmer. El otro trabajo es de Torcuato S. Di Tella, "[El] Perú y la Argentina: una comparación de sus experiencias populistas", interesante sobre todo por su explicación y aplicación del término populismo. En su sentido técnico, explica Di Tella, se trata de "una forma de acción política basada en los sectores populares, pero que se diferencia de la clásica del socialismo en sus formas de organización y de relación entre dirigentes y bases, y en la composición de clases del conjunto" (227). En su extensa monografía, el estudioso argentino ejemplifica la misma básicamente a través de los casos del peronismo y del aprismo.

El ensayo de Luis Millones se titula "La muerte como espectáculo", el cual incluye una extraordinaria fotografía de Baldomero Alejos, "el cronista visual de Ayacucho de las primeras décadas del siglo XX": el paseo del féretro de Abraham Valdelomar en una carroza funeraria alrededor de la Plaza Central de Huamanga en 1919. "Fue el acontecimiento del año en 'el rincón de los muertos' (que es la traducción de Ayacucho). Todos los notables del pueblo acudieron" (349), indica Millones.
Finalmente, los dos trabajos relativos a la literatura incluidos en el volumen. Transcribo de la introducción: "[El ensayo de Juan Zevallos Aguilar] concentra su interés en el poeta peruano Carlos Oquendo de Amat y sus famosos Cinco metros de poemas. Su atribulada vida de contestatario y militante comunista son un marco donde se incribe su obra, en la que Zevallos descubre la recreación de un mundo posible que pueda servir como modelo de modernidad en el Perú. Si dicha recreación resulta viable o no, es menos importante que la reconocida calidad del poeta, en cuyo universo nos sumerge su ponencia. [Por su parte, en su texto] Mazzotti retoma el tema de las expresiones literarias del grupo criollo durante el periodo colonial, rastreando en este ensayo las autodefiniciones solares, como prefiguraciones del discurso criollo del siglo XVII. Para José Antonio, el elogio encendido dedicado a la capital limeña se adelanta incluso, o es al menos paralelo, al esfuerzo de los criollos de los conventos en el reclamo de una identidad americana, distinta a la española" (12).
En suma, un libro de sumo interés en una lograda publicación perteneciente al Fondo Editorial de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.